Javier Botella

A Javier Botella le gusta tomarse las cosas con calma porque piensa que hay un momento para todo y que la paciencia es la virtud y la precipitación a veces puede ser un fracaso. Dice que el aprendizaje es la mejor ruta de la vida porque la suya es un ejemplo de trabajo y preparación. Empresario de éxito, un día decidió seguir su pasión por la música y convertirse en crooner porque sentía que era  el mejor momento para compartir su historia con los demás, mostrar ese don que había recibido y que nunca ha dejado de perfeccionar.  El próximo 10 de marzo lanza  “Todo el camino”, un disco  donde interpreta diez canciones muy populares en español “a su manera”,  utilizando el lenguaje de jazz y la improvisación como vehículo, con sonidos como boleros, ritmos latinos y tango, una apuesta personal que confirma la búsqueda de la propia voz. Esa voz que resulta del tiempo, las cicatrices, la técnica, el bagaje y la mirada personal.

Preparando tu entrevista me ha sorprendido la cantidad de veces que te has reinventado. Has sido profesor de vela, empresario en distintos sectores, road manager y un día decides dedicarte a tu pasión de toda la vida: la música.

Si. Quizás me he dejado llevar un poco por los impulsos y por el buen hacer de las cosas. Siempre me ha interesado cualquier proyecto donde había posibilidad de desarrollar una forma de hacer bien las cosas, de trabajo, de disciplina, y ahí he metido toda mi energía y he disfrutado el momento, siempre paralelo a mi formación como cantante que no he abandonado nunca.

Tu te pagaste las clases particulares de canto gracias a su trabajo como monitor de vela a los 17 años. Pero decides emprender  ¿Por qué?

Siempre pensaba que debía hacer las cosas con sentido común. Uno quiere alcanzar la cima muy rápido sin tener una formación que te puede llevar a tener una carrera mucho más sólida, con pasos firmes hacia algo que puede tener continuidad. Y yo tenía muy claro que a parte de desarrollar este don que creo que recibí, que no es gratuito, porque es un don que hay que trabajar, porque sino lo pierdes. porque también tiene caducidad, también quería trabajar, paralelamente, esas patas del mundo empresarial que es aplicable a cualquier proyecto. Entonces me dedique a desarrollar esa faceta empresarial hasta que llegó un momento en mi vida en que me sentí maduro para abordar mi proyecto musical y enfrentarme a grandes públicos y escenarios grandes con la seguridad de que estaban bien hechas las cosas.

¿Cómo fue pisar un escenario por primera vez? 

La gente me pregunta siempre ¿Tu creías que ibas a estar donde estás ahora? ¿Lo tenías claro? Yo desde el principio sabía que iba a pisar firme y con seguridad. Si el trabajo detrás está bien hecho cuando uno sube encima de un escenario tiene la confianza, la seguridad y la pérdida de nervios y de miedos que es lo que a veces nos afecta a los artistas, para enfrentarse a ese reto.

¿Disfrutaste en tus primeros conciertos?

¿Qué sentiste?

Me pasó volando, pero disfrute mucho, ese nervio del principio nunca lo he perdido. Siempre que subo a un escenario, cinco minutos antes, estoy que echaría a correr, pero por otra parte hay algo que me atrae. Pero es subir al escenario, poner un pie en el escenario y es fluir, dejar salir todo.

¿Siempre quisiste ser un crooner cantar Jazz y Swing?

Si. Soy el séptimo de mis hermanos y mi padre fue un cantante, un artista frustrado, porque entonces las familias te obligaban a estudiar una carrera y mi padre fue abogado, pero nos inculcó un gran amor a la música y coleccionaba grandes discos en los años dorados de Swing, los años 50 y 60. Y yo cuando era muy pequeño escuchaba esa música, los veía bailar, sentía el impulso y el pulso de aquellas melodías y luego descubrí que tenía ciertas dotes de canto y cuando pude, porque las posibilidades económicas en mi casa no eran las más adecuadas, decidí que debía trabajar ese don. Ahora los niños estudian en colegios bilingües, viajan, se van de Erasmus, no me quejo, porque yo he sido un niño feliz, y cuando he podido he viajado y estudiado con mi trabajo. El Jazz y el Swing han estado siempre en mi vida. He escuchado esa música y la he cantado desde niño. A los grandes a Duke Ellington, a Count Basie, o Quincy Jones, y empecé a investigar esa forma de cantar, esa forma de frasear.

En España no hay muchos crooners ¿Por qué?

Yo conozco grandes cantantes porque los he descubierto y hemos hecho colaboraciones, pero es cierto, hay músicos extraordinarios en el mundo del Jazz, pero con un público limitado en España. Yo lo que he intentando es hacer un repertorio bastante conocido con Standards de Jazz y cantarlos con una gran banda, al estilo de las grandes bandas que llevaban Sinatra, Nat King Cole o Dean Martin, esa es la gran locura de mi proyecto del anterior disco The Best is Yet To Come con la Copa Ilustrada Band. Ahora hemos cambiado el nombre para darle mayor peso al director Aarón Pozón y se llama AP Big Band. En el nuevo trabajo Todo el camino, All the Way  he añadido cuerdas a un formato bastante jazzístico  para crear un espectáculo con el que transporto a los espectadores a mi infancia, a mi juventud, a mi vida.

¿Que nos encontraremos es ese nuevo trabajo discográfico: “Todo el camino”?

Es la búsqueda de mi propia voz. El resultado del tiempo de bagage, de la técnica, es un disco con temas en español que quiere descubrir al público parte de los temas que me he escuchado en la infancia y la juventud, con un repertorio de temas en castellano de aquellos artistas y temas que me acompañaron en momentos en los que yo  me sentía frágil y vulnerable, por un desamor, por una pérdida, este repertorio representa la banda sonora de mi vida.

Un disco con temas de Manuel Alejandro, Armando Manzanero, Mario Clavel o Antonio Marcos, entre otros ¿Habrá sido difícil escoger?

Mucho y de hecho no me importaría en el futuro seguir haciendo nuevos temas porque estamos muy contentos con el resultado. Este disco está un poco alejado del Swing tradicional, pero como crooner he llevado mi propia voz utilizando el lenguaje del Jazz, con una formación bastante jazzística, la improvisación como vehículo con sonidos como boleros, ritmos latinos y tango, acompañado por un formato clásico de jazz por excelencia como es el cuarteto de saxo y una sección de cuerda que nos transportan a la época dorada de las grandes formaciones que acompañaban a mis referentes. 

¿Temas y estilos nuevos llevados a tu terreno e interpretados”a tu manera”?

Si cuando lo escuchéis vais a poder notar un poco la continuidad de esa figura de crooner que interpreta canciones populares de nuestro país, acompañado de una formación base muy de jazz con saxofón, contrabajo y piano y un cuarteto de cuerdas de dos violines, una viola y un chelo que le da esa parte de calidez a los boleros. No podía competir cantando boleros con los grandes cantantes y veréis en el disco que respira mucho de mi, que las he llevado a mi terreno.

¿Cuando sale el disco?

Espero que el día 10 de marzo

¿Cuándo podremos escucharlo en directo?

El 23 de marzo en el Café Berlín de Madrid, una sala que me encanta por su sonoridad.  Y luego lo presentaremos en distintos lugares de España, estamos cerrando fechas  en Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga, Bilbao,  y otras ciudades. En estas presentaciones cantaré el nuevo disco y algunos temas de mi anterior trabajo. Y también estamos contactando para hacer una Gira por Latinoamérica. Tengo una gran relación con Miguel Bosé, al que debo mucho y para mi ha sido una persona muy importante, y él me anima a lanzar este trabajo allí.  Probablemente el año que viene hagamos América con ambos discos. He sido muy prudente en toda mi carrera. No tengo ansia de nada y sigo con la idea de que todo fluya y que los pasos que se den sean firmes, no quiero correr quiero disfrutarlo.

¿Cómo crees que reaccionará el público a este trabajo? 

No me lanzo sin arnés porque son 10 temas, diez hits que la gente ha escuchado y reconoce. Espero, ya estoy viendo, estoy testando con amigos y gente de la profesión, y todos me dicen que es un repertorio muy bien elegido y que llega. Al final lo que yo pretendo es que esas sensaciones que tenía yo al escuchar estas canciones lleguen al público,  porque a mi me ayudaron mucho en esos momentos de fragilidad. A veces uno necesita soltar, llorar, y estas canciones, a pesar de que, hurgan en lo más doloroso ayudan a pasar página. Hay una canción “Que será de ti” de Antonio Marcos con letra de su hermano Mario Marcos, que cantaba Roberto Carlos,  fantástica. La letra dice he perdido nuestra relación, pero tengo deseo de saber de ti, de cómo estás, de que es de tu vida, necesito ser generoso contigo porque te he querido, a pesar de que ya no te tengo y te tienen otros quiero saber como estas, son canciones maravillosas.

¿Cómo percibes desde el escenario los sentimientos del público?

Es una energía impresionante. Cuando sabes que hay 600 personas y no se oye ni un movimiento es muy especial y esa energía nos llega a nosotros y la repartimos entre los que estamos en el escenario y la devolvemos de nuevo al público creándose una magia en el escenario indescriptible, son sonrisas, son miradas…

¿Tu eres un narrador de historias y el público las recibe?

Si.  Tú en el escenario no puedes estar cantando para adentro, necesitas transmitir porque es una comunión entre el público y tu , si no llegas si no trasciende tu trabajo, no sirve de nada. Intento interactuar con la gente y  cuando termino un concierto no me meto en el camerino, salgo corriendo a saludar a la gente que de alguna manera está esperando cercanía y me gusta tener un feedback de lo que han sentido, qué les ha parecido, aunque eso se lo ves en la cara, las emociones están a flor de piel.

Cada disco de Javier Botella es una sorpresa, un giro, una nueva aventura ¿Qué será lo próximo?

Totalmente. Ya tengo ideas de por dónde voy a ir, pero todo lo que vaya a ocurrir de aquí a que grabemos el próximo disco va a influir mucho en lo que hagamos .Todo este disco nos tiene que decir mucho para trabajos futuros.  Me gusta dejarme llevar por este momento de madurez de mi vida, y seguir aprendiendo y mejorando día a día. Me encanta algo que escuche decir a Will Smith:   tu puedes recibir un don pero el don tiene fecha de caducidad, como no lo trabajes.  Yo sigo cada día aprendiendo y me sorprendo con la capacidad de mejorar en cada disco, en cada concierto y sigo tomando clases de canto, últimamente con Edith Salazar que ha estado conmigo ayudándome a preparar este disco y ha sido una experiencia maravillosa porque es un encanto de mujer, superespiritual y supercariñosa. Ella me decía es un gran disco y yo respondía “ahora hay que defenderlo en la plaza”.

Más información sobre Javier Botella

Web

Facebook

Twitter@JavierBotella1

Instagram

Youtube

Todas las fotos cedidas a Caras de la Información por Javier Botella

¿Que te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s